¿Conoces la solución a todos los problemas del mundo?

Yo no tengo ni idea pero hay un montón de gente que parece que sí.

Vivimos encerrados en nuestro pequeño mundo y recibimos información del exterior en forma de consejos bondadosos, ayudas para vivir mejor, advertencias de que si haces tal cosa llegará el apocalipsis y si no la haces… también.

Llega un momento que te sientes como el asno de Buridán.

Nos tratan como si nuestro cerebro fuera una esponja esperando por su agua bendita y si esa agua no llega sólo nos queda abrazar a la muerte.

¿Tendrán razón?

¿Estaremos atrapados?

¿Cómo nos liberarnos? No tengo ni idea.

Puedo, eso sí, contarte qué hago yo para no morirme de aburrimiento, tener una vida más plena y empatizar, corazón con corazón, con los demás: TEATRO.

No es una solución para todo el mundo pero sí para el cien por cien de los que lo practican.

¿No me crees? Perfecto, haces bien, ahora pregunta por ahí y ya me contarás.