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Escribir una obra teatral

Cualquier persona puede escribir una obra de teatro, un guión de cine o incluso una novela. No existe más límite que nuestra voluntad. Otra cosa es si lo que se ha escrito interesa y/o tiene la calidad suficiente para enganchar a alguien.

Al igual que cuando cantamos en la ducha, todo el mundo lo hace, dar rienda suelta a la creatividad sobre un folio en blanco puede ser un proceso liberador.

El problema llega cuando analizamos la forma de cantar y comprobamos que no tenemos ni gracia, ni voz y mucho menos le interesamos a nadie.

Todo el mundo canta, aunque muchos no deberíamos hacerlo nunca (yo incluido) para no ofender al dios Tláloc.

¿Para qué escribir entonces?

Y más importante, ¿por qué una obra de teatro?

Hace años alguien me dijo, “No lo dejes nunca, el teatro es vida”.

Creo que fue de las pocas personas que me regalaron, de verdad, un gran consejo.

El teatro es en sí mismo es un gran catalizador entre la humanidad y la vida.

 

Ya sabes que hoy más que nunca la vida diaria está necesitada de humanidad.

A través de las aventuras y desventuras de un personaje teatral podemos recorrer una gran gama de emociones.

Un personaje, incluso secundario, de una trama cualquiera puede hacernos sentir la emoción que creímos perdida hace años.

“Las ensoñaciones” que vivimos, provocadas por dicho personaje, se convierten entonces en emociones limpias y claras, que pueden dar paso a nuestra acción interior y a la catarsis tan necesaria para la evolución humana.

Quizá hayamos salido de alguna obra teatral sin sentir más allá del frío de la sala. No es culpa del teatro que no conectemos con nada ni con nadie.

No podemos culpar al cuchillo de matar a un ruiseñor mientras lo usamos para alimentar a su familia.

Si nunca has escrito una obra de teatro te aconsejo que comiences por una pequeña y que lo hagas ya.

Llena una página de los diálogos, por favor, deja que tu imaginación de a luz a través de tus emociones.

Disfruta el proceso y sobre todo…

No pienses, sólo siente.

Y, por favor, cuéntanos como te ha ido.